El secreto siempre es el amor

Desde muy joven, Karoline quiso ir como misionera a la India o China, pero la congregación religiosa a la que pertenecía la envió a Chile, país al que llegó en 1968. Desde entonces, ha trabajado sin descanso para conseguir que los más pobres tengan comida, educación y salud, en un contexto sociopolítico complejo y sobreponiéndose al dolor y a las injusticias humanas. ¿Cómo logra una mujer nacida en la idílica Baviera superar las fronteras culturales, el absurdo y la crueldad de una dictadura y las rígidas estructuras institucionales? ¿Por qué decidió abandonar la orden y...


























































