¿Por qué el capitalismo puede soñar y nosotros no?

Hoy como nunca el capitalismo controla todo el planeta y atraviesa nuestras subjetividades deshilachadas y deseantes. Y aunque los mares nos inundan, los robots nos reemplazan, el empleo asalariado disminuye y la exclusión se multiplica, el capitalismo se las ingenia una vez más para soñar y seguir vendiéndonos postales felices. Ahí están los emprendedores y freelancers en las oficinas de WeWork o de cualquier espacio de coworking, con su filosofía de espíritu comunitario y buena onda, como si el trabajo se fundiera con la diversión y la vida. El pensamiento de izquierda, dueño y...


























































