El exitoso estreno mundial en la gran pantalla de la quinta entrega de la serie novelesca de Harry Potter y la posterior plasmación cinematográfica del primer relato de Las Crónicas de Narnia no sólo reflejan la feliz complementación del texto literario con el lenguaje audiovisual, sino que reivindican, además, el hecho de que en los albores del siglo XXI, en un universo donde apenas quedan barreras geográficas y el mundo tiende hacia la tan discutida era de la globalización, la creación artística, y más concretamente la palabra escrita, sigue despertando un interés apasionado en...