En 2030, una humanidad próspera científica y tecnológicamente, pero avariciosa, desata una tercera guerra mundial. Fueron nueve años de sufrimiento y veinte de reconstrucción, pero aún faltaba que la madre naturaleza se cobrara el perpetuo daño al que fue sometida de la mano de la modernidad. Sesenta días permaneció el planeta en la Penumbra que casi acabó con la humanidad, pero de los escombros surgió un nuevo hombre alterado genéticamente y un nuevo orden mundial que redistribuyó las zonas de influencias en Nova Tero. La nueva raza que alcanzó una longevidad de 200 años y ha...