SOLO EL AMOR CONSTRUYE

A sus noventa y siete años, desde la soledad definitiva de su habitación en un humilde hogar de ancianos de Miami, una afamada declamadora de otros tiempos nos confía a corazón abierto todo lo aprendido en su largo e intenso peregrinar por esta vida. En Carmina Benguría, en su voz cautivadora y decidida, encontramos a una preciada gloria de la época en que los teatros rebosaban de gente dispuesta a vibrar con la fuerza de la buena poesía. Pero, a poco de hurgar en ella, descubrimos en Carmina algo más que la joven que a mediados del siglo XX enamoró a toda Hispanoamérica...


























































