Del infinito y las violetas

Araceli Toledo Olivar (7 de febrero de 1976) nació en Cuautla Morelos, México; pero nunca ha vivido ahí. Desde pequeña, ella y su familia se trasladaron a Juchitán, Oaxaca, México. El primer respiro de vida de Araceli matizó sus pulmones con las historias, sabores y afectos relacionados con el vínculo materno. Su abuela Félix fue una gigante cubierta de luna y barro. Cómplice del tiempo. Tejedora de flores. Ella y Ara se quisieron desde antes de la llegada del invierno del 76. Del linaje juchiteco, Araceli tomó el fuego. Una pizca de alumbre iluminó las salamandras de su familia...


























































