Cultivar la esperanza

En nuestros días la esperanza es un bien escaso. Si miramos alrededor, tal vez no encontremos demasiados motivos para sentirnos esperanzados. Pero lo cierto es que cada uno de nosotros lleva dentro las semillas que permitirán un cambio positivo en nuestras vidas y en el mundo. Y cultivarlas es un trabajo interior. La esperanza es confiar en que algo mejor es posible, es saber que podemos mejorar en cualquier cosa, es impedir que nos roben nuestras ilusiones y proyectos por muy lejanos o difíciles que parezcan. Pero, ¿cómo no hundirse a veces en el desanimo?, ¿cómo lograr que las...


























































