Ni felices ni para siempre

La finalidad de la pareja es aprender a transformarse juntos, creciendo mucho más de lo que uno puede hacerlo por separado. No existe ninguna otra actividad que se inicie con tantas expectativas y esperanzas y que fracase tan a menudo como la relación de pareja. De hecho, es increíble lo mucho que dos personas que dicen quererse pueden llegar a herirse y destruirse en el nombre del amor. Ha llegado la hora de afrontar una verdad muy incómoda: que el molde de pareja convencional ha quedado desfasado. Prueba de ello es la epidemia de separaciones y divorcios. El amor no se termina cuando...


























































