Desde los hechos que dieron lugar a la profecía de la Piedra Negra, los distintos reinos que componen el mundo mágico de Eeyroon (hadas, humanos, gigantes, enanos, marinos y seres alados) no han vuelto a relacionarse de ningún modo, puesto que hacerlo podía propiciar el mismísimo fin del mundo. Bajo el gobierno del rey Varen, los humanos del reino de Doreldei han prosperado, y conocido la paz. Sin embargo, sus dos hijos han muerto, en tragedias rodeadas de misterio, y no queda nadie para asumir la herencia del trono: nadie, a menos que reconozca haber mantenido una relación prohibida...