En el vasto territorio del humedal paranaense y a lo largo de una ristra de cuentos, una vez más se nos representa el misterio de la condición humana. O, si se quiere, se nos presenta lo que quiere mostrarnos un ita'nguechá. Lo hace a través de un desenterrador, de un utopista, de un demonio enamorado, de un camorrista, de un clon de Dios, de un chamán mocoví, de la Llorona, de un neandertalense, de un muchacho que hace caca fosforescente, de un gourmet, de la Muerte, de pescadores y bolaceros, de una pitonisa, de un titiritero, de un antropólogo victoriano que aprende a leer la...