Argumentalmente, la novela pretende contar la vida de un hombre crepuscular. La técnica utilizada para ello es el recurso a los documentos escritos, de todo tipo, que hubiera dejado a su muerte. Es función del albacea ordenar los papeles para dar coherencia a ese decurso vital. Así, el primer capítulo «Abro la carpeta y leo», que introduce personajes y temas en aparente desorden, tiene por finalidad dar el tono vital del personaje. El segundo, «22 sonetos», se sirve del esquema de los arcanos mayores del tarot para esbozar un primer examen psicológico del protagonista, en el que...