Memoria de ardientes días
La historia en breve
MITAD DE MÍ Llámame infeliz por haber parido muerte, por haberle permitido a la nada refugiarse en mi vientre: nuencia que destierra, que aniquila a lo que más se quiere. Llámame así mientras separo mis yemas en dos con el filo del papel, mientras deslizo suavemente esa navaja y veo cómo empiezan a vestirse mis dedos de carmesí. Gota tras gota recuerdo la noche en que terminé de abrirme, expulsándome en ese cuerpo vacío, inmaduro. Parto inducido en el silencio. Mudos para siempre los cinco meses: gestación sin frutos. Noche que me trajo el día que lo supe inmóvil, envuelto en humo. Entonces mi llanto, ahogado como ahora, como en aquella madrugada cuando se decidió cremarlo junto con esto y eso para contenerlo en un pequeño frasco. Mezcla de cenizas exhibida sobre la repisa, que espera nazca vivo el pequeño hermano que se mueve, se acomoda dentro, temeroso de que le vuelva a dar cobijo al infinito. Llámame y en los dedos busca la mitad de mí que no acabo de dividir.
Elige cómo leer el libro
Si esta historia despertó tu curiosidad, explora las opciones disponibles para leerla.
Valoración
Más libros de Ficción
Libros Recomendados 2026
Esclava de la libertad
Ildefonso Falcones
Viver com Integridade e Sabeduria
Miguel Núñez
Un tercer plato de sopa de pollo para el alma
Jack Canfield
La última noche en Tremore Beach
Mikel Santiago







