La vida es como una función estelar. Compras el boleto y a partir de ahí, todo lo que veas, todo lo que escuches y todo lo que sientas, será único e inigualable. El sonido de los pájaros al amanecer anuncia el comienzo, la brisa de verano abre el telón y el aplauso de los asistentes marca el compás del espectáculo. El director de la función eres tú; las escenas escritas pueden ser tan buenas o malas como las decidas; las cámaras desde donde las miras pueden darte el más diverso panorama de las cosas. Sólo tú decides la perspectiva de enfoque, la música de cada escena y, sobre...