Del Plata a Sudáfrica, solo y a vela pura
La historia en breve
El 13 de mayo de 1994, casualmente cuando la República de Sudáfrica festejaba la histórica victoria de Nelson Mandela en las elecciones presidenciales, Hernán Luis Biasotti arribó al puerto de Ciudad del Cabo. Realizó el viaje navegando completamente solo a través del Atlántico Sur desde Buenos Aires, sin escalas y sin apoyo ni ayuda externa de ningún tipo. El Eos II, su velero de ocho metros de eslora, carecía voluntariamente de motor auxiliar, piloto automático, medios de comunicación, instrumental satelital y otras facilidades que ya eran de uso habitual. Sin pretender emular a su famoso compatriota, Vito Dumas, que lo precedió cincuenta y un años antes, su intención era enfrentarse a Los Cuarenta Bramadores, la ruta que ningún otro navegante solitario argentino se había atrevido a encarar a la manera deportiva tradicional. Después de una interesante recorrida terrestre por Namibia, Botswana, Zimbabwe y Zambia, zarpó rumbo a Australia. Ya internado en el Océano Índico, demasiado exigido por los fuertes temporales de invierno, el casco del barco se averió. Consiguió recalar en la costa oriental africana, en Port Elizabeth, y tras realizar una reparación precaria y una mejora en el aparejo, navegó desde allí al Río de la Plata sin escalas. Todo el crucero duró en total ocho meses y la distancia recorrida equivale a poco más de media vuelta al mundo.
Elige cómo leer el libro
Si esta historia despertó tu curiosidad, explora las opciones disponibles para leerla.
Valoración
Más libros de Juvenil No Ficción
Libros Recomendados 2026
Escenarios intangibles: la cultura literaria, sonora y artística de Tonalá
Alfredo Hermosillo López
Un tercer plato de sopa de pollo para el alma
Jack Canfield
La conquista y el mar: una historia global
Iván Valdez-bubnov
La isla de las últimas voces
Mikel Santiago







