Azul y Verde

El hombre, antes de ensimismarse en sus miedos y angustias, incluso antes de descubrir el amor y sus tormentosas bendiciones, fijó sus ojos en la naturaleza. A ella acudió para representarla en las paredes de sus cuevas y narrar con afiladas piedras su diálogo mudo con la intención de preservar su relato. Después, las primeras civilizaciones supieron conciliar la atracción por la naturaleza y congeniarla con el universo de sus múltiples emociones. Sin embargo, en aquellas civilizaciones no quisieron deprenderse del misterio y la atracción de la naturaleza que les rodeaba, y...