Sacerdote y mundo de hoy
La historia en breve
«El sacerdote no se pertenece, porque es total y absolutamente de Dios y de los hermanos» (F. Sheen). Se trata de una frase algo retórica, es cierto, pero sería trágico si el presbítero no aprendiese cada vez más a reconocerse hombre de Dios, elegido y llamado por Él, y sobre todo buscado y probado por Él. Nadie es amigo tan íntimo del Eterno ni lucha tanto con Él como el sacerdote. Además, el sacerdote pertenece a los hombres, a todos indistintamente, y, por tanto, está llamado a soportar sus cargas y sus preguntas, sus dudas y sus luchas con respecto a Dios. Lo humano y lo divino se mezclan en él, además de otras polaridades conflictivas: creyente y no creyente, solo y de todos, hombre de carne «pero prolongado en el misterio» (F. Fuschini)..., en una síntesis jamás terminada pero luminosa. Porque «la figura del sacerdote es comprensible solo si hay en él algo incomprensible» (S. Weil).
Elige cómo leer el libro
Si esta historia despertó tu curiosidad, explora las opciones disponibles para leerla.
Valoración
Más libros de Educación
Libros Recomendados 2026
La isla de las últimas voces
Mikel Santiago
El extraño verano de Tom Harvey
Mikel Santiago
Trilogía Soy una mamá
Megan Maxwell
Las ranas también se enamoran
Megan Maxwell







