La tentación de ser Dios
La historia en breve
En 1801, los inquisidores de Cuenca iniciaban los procesos contra Isabel Herraiz y más de una veintena de sus seguidores. Esta fue la última causa importante juzgada por el tribunal inquisitorial conquense. Dotada de un considerable don de gentes y con gran poder de persuasión, la beata de Villar del Águila logró que muchos creyesen en su virtud y en las maravillas que, según aseguraba, Dios había obrado en su persona. En la transubstanciación del cuerpo de la beata creyeron un convento de frailes franciscanos caso completo, varios canónigos y otros clérigos de reconocido prestigio en Cuenca, junto con multitud de vecinos de Villar del Águila y de los pueblos de su entorno. Asimismo, la iglesia del lugar fue el escenario de los escándalos protagonizados por varias decenas de endemoniadas. La fama creciente de la beata llevó primero al obispo Palafox y después a los ministros del Santo Oficio a tomar cartas en el asunto. La gran cantidad de documentación que se ha conservado nos ha permitido reconstruir lo sucedido.
Elige cómo leer el libro
Si esta historia despertó tu curiosidad, explora las opciones disponibles para leerla.
Valoración
Libros Recomendados 2026
Pasado y presente
Barbara Hannay
Escenarios intangibles: la cultura literaria, sonora y artística de Tonalá
Alfredo Hermosillo López
Curso de 3DS Max para arquitectos
María Fullaondo Buigas De Dalmau
Un tercer plato de sopa de pollo para el alma
Jack Canfield



