Los cabrones también se enamoran

Soy Helena Miller, aunque él se empeñe en llamarme Helena con hache… Sobra decir que lo odio, ¿verdad? ¿A él? A él también, por supuesto. No me he parado a pensar siquiera cómo he acabado trabajando en New York Style tras una entrevista de los más rara, ¿que por qué? Pues porque… No pienso desvelarte todos mis secretos, ¡entonces no tendría gracia! El señor microbio, que así es como lo llamo cariñosamente —añádase un puñado de ironía en esta parte—, me ha encomendado una misión: debo escribir una columna en la revista sobre cómo conquistar a un hombre… ¡Yo!...


























































