El último siempre pierde. 2.ª ed

Tras un riguroso estudio realizado sobre el perfil psicológico de los asesinos en serie que han venido actuando durante los últimos dos siglos de nuestra historia negra más reciente, se deduce que el ochenta y cinco por ciento de ellos sufrió un severo trauma infantil; asesinos tan sumamente despiadados como Jack el Destripador en 1888, la Viuda Negra en 1943, o Hannibal Lecter en 1981. Queramos o no, cualquiera de ellos forma parte de nuestro más oscuro pasado, pero ahora en el siglo XXI y en el mismísimo corazón de Manhattan, ha surgido un nuevo depredador, alguien con una mente tan...
